En 2024, las inversiones de venture capital en América Latina alcanzaron los $2,850 millones, un notable incremento del 26% comparado con el año anterior, a pesar de una ligera caída en el número de transacciones.
Por qué importa
Este repunte en el venture capital es crucial para el ecosistema emprendedor latinoamericano, especialmente en sectores como fintech e inteligencia artificial, que continúan liderando el crecimiento. La recuperación después de la caída en 2022 y 2023 sugiere un fortalecimiento de la confianza en la región, lo que podría atraer más capital extranjero y fomentar la innovación local.
Los números clave
En 2024, se realizaron 432 inversiones que sumaron $2,850 millones, un aumento del 26% respecto a 2023. Sin embargo, el número de transacciones disminuyó un 2%, lo que indica una tendencia hacia inversiones de mayor tamaño. Las rondas mixtas, que combinan deuda y capital, representaron $144 millones, el 5% del total de capital levantado.
El contexto
La recuperación del venture capital en América Latina supera el crecimiento del 7% en Europa y contrasta con la caída del 34% en el Sudeste Asiático. Este fenómeno indica una maduración del ecosistema, evidenciado por el aumento del uso de deuda de riesgo y la adopción de esquemas de propiedad para talento. Las startups están cimentando las bases para futuras fusiones y adquisiciones significativas.
Qué vigilar
El próximo año, 2025, se perfila como un período desafiante pero crucial. Los emprendedores y los inversores deben observar el desarrollo de las rondas mixtas y la consolidación de esquemas de propiedad para el talento. Además, las condiciones establecidas podrían facilitar salidas importantes en 2026 y 2027, lo que debería monitorearse de cerca.
