En América Latina, la economía informal sigue siendo un pilar fundamental del sistema económico, presentando una gran oportunidad para las FinTech que buscan formalizar estos ecosistemas comerciales.
Por qué importa
La economía informal en América Latina es un territorio fértil para las FinTech. Con más del 50% de los trabajadores empleados informalmente, estas empresas tecnológicas tienen la oportunidad de transformar el comercio en la región al ofrecer servicios financieros a segmentos desatendidos. La digitalización podría aumentar la inclusión financiera y mejorar la productividad, lo que resultaría en un crecimiento económico más equitativo.
Los números clave
Según la OCDE, más del 99.5% de las empresas en América Latina son micro, pequeñas y medianas empresas, muchas de las cuales operan de manera informal. Además, se estima que uno de cada dos trabajadores en la región está empleado informalmente. Este paisaje subraya la magnitud del desafío y la oportunidad que representan estos mercados para las FinTech.
El contexto
La economía digital en América Latina está avanzando, pero el comercio sigue siendo mayormente informal y basado en efectivo. Esta situación es un reflejo de la falta de acceso a crédito formal y herramientas digitales. La necesidad de formalización es cada vez más urgente, dado que la región busca mejorar su competitividad global y aprovechar las ventajas de una economía digitalizada.
Qué vigilar
Las próximas fases de desarrollo dependerán de la digitalización del lado del comerciante más que del consumidor. Las FinTech deben observar las regulaciones emergentes y las iniciativas gubernamentales para fomentar la inclusión financiera. También será crucial monitorear cómo las plataformas de pago en tiempo real pueden integrar a los comerciantes informales en la economía formal.
